jueves, 14 de mayo de 2009

.:: El tiempo NO es oro::.


Definitivamente en este país, mi país, tu país, no existe conciencia hacia el uso adecuado del tiempo!

 El principal problema es que el tiempo no se administra! Sí, así mismo. No se puede administrar el tiempo. Lo que podemos administrar son las actividades que hacemos en el tiempo... pero, ¿cómo así?.

 Sencillo: ¿cómo haces para administrar 1 hora? 1 hora es 1 hora. No puedes hacer nada al respecto; no puedes decirle al reloj que de 1 hora, guarde 5 minutos para la hora siguiente!!!!! Simplemente no es posible.

 La cosa cambia cuando en un período de tiempo determinado, tenemos muchas actividades que hacer. Allí es cuando sí podemos administrar las actividades en el tiempo. Allí sí podemos decir "hago 3 actividades a las 8:00, 2 actividades a las 9:00 y el resto del día lo voy a dedicar a hacer esto".

 El día de hoy tenía agendado en mi agenda (valga la reBusnancia), una cita médica a las 10:00am. Siendo precavido, solicito permiso a mi jefe para salir a las 9:30am. Sabes, para eso de evitar colas, trancas, accidentes, manifestaciones, marchas o cualquier otro tipo de obstáculo que se interponga entre mi destino final y yo.

 Para colmo de males, en lo que llego al Edificio, me encuentro con la perlita de que el ascensor está fuera de servicio. A subir entonces 6 pisos! Finalmente, a las 10:01am toco el timbre del consultorio. En lo que nos abren la puerta del consultorio, la enfermera pregunta mi nombre. “Daniel Martínez Mata”, le digo yo. Y para mi sorpresa, la sala de espera totalmente inhóspita; ningún alma por allí. Únicamente el pez, la secretaria, mi mamá y yo.

 

Al rato vuelve la enfermera y pregunta “¿esta es la primera vez que vienes?”. Primer indicio de una espera que prometía ser fatídica y hostinante! “No, no es la primera vez que vengo”, respondo yo, con mi sonrisa de oreja a oreja.

 A los 5 minutos regresa con la historia en la mano.

 En ese momento regreso a la normalidad y pensé que ya todo estaba listo, arreglado para que en cualquier minutico la enfermera me hiciera pasar al consultorio de la doctora. Errado otra vez. En vez de decir esto, la enfermera dice “allí hay revisticas para que ojees y te distraigas”.

Me dirijo a las revistas, como un niño inocente que llega por primera vez a ver a Mickey Mouse. Y para mi sorpresa, me encuentro con una gran variedad de ejemplares de revistas, empezando por Estampas, caminando por Vanidades, topandome con la revista Club y finalmente consigo una que me llama la atención: Nacional Geographics. Tomo ésta última, y en lo que la abro las hojas despegadas, rasgadas e incluso creo que faltaban como 5 o 6.

10:20…. 10:30…. 10:45….10:55….11:05 “Sr Martínez, pase adelante”. Es decir, una hora y cinco minutos después (01:05). Si cuantifico mi sueldo por hora, puedo tristemente decir, que en ese momento dejé de percibir cierto monto de dinero por estar hojeando una revista despedazada.

 Pues bien, entro al consultorio. La Doctora ni tuvo la amabilidad de disculparse por la hora, ni mucho menos el intento por meter alguna excusa barata para justificar mi tiempo perdido.

Así pues, que lamentándolo mucho, ni en Instituciones Públicas ni en las Privadas, uno nunca se siente digno en decir: “Mi tiempo es considerado”. La gente sencillamente es gente, y no piensa sino en sí misma. 

.DM.

.DM.

1 comentario:

Pocho dijo...

Uno de tus comentarios en ese post son de esas cosas que uno "sabe" pero necesita que se las recuerden por más obvio que parezcan. COMPLETAMENTE cierto eso que dijiste acerca de que el tiempo no se administra. No es que si "inviertes" bien unos 15 minutos de trabajo entonces los otros 45 te van a dar dividendos. En cambio si trabajas bien durante 15 minutos durante los otros 45 (si, y solo si ya terminaste) podrás trabajar con una intensidad menor (ahí si estan el fruto del esfuerzo).